Fuera de campo, de Graciela Speranza

 

Es un hecho extendido entre editores que los títulos de intención metafórica se sostengan por la aclaración de un subtítulo de corte descriptivo. El libro de Graciela Speranza, Fuera de campo, cumple con esa costumbre, y sin embargo desconcierta por igual. Postulado como un ensayo sobre “literatura y arte argentinos después de Duchamp”, uno presiente que el libro se plegará a unos perímetros concretos en exceso, lo que dejará al lector fuera por imposibilidad de implicación. 

 

Nada más erróneo. Para salir del engaño es preciso, sin embargo, penetrar en la obra en la que, tras un breve relato acerca de la presencia de Duchamp en Buenos Aires (1918-1919), la autora disecciona el arte de Duchamp. Con un soberbio corpus de citas (uno de los puntos fuertes de la obra), reconstruye la obra de Duchamp, la evolución de su valoración crítica y el peso específico de sus propuestas en el arte del S. XX. Lo resolutorio de la obra tiene que ver, contra todo pronóstico, con un enfoque innovador sobre la literatura argentina contemporánea, algo que subyuga y abre nuevas posibilidades en la interpretación de los grandes autores del siglo.

 

En efecto, Jorge Luis Borges es el gran vanguardista de la literatura en español, y Speranza señala procedimientos (la imitación, el plagio, el anacronismo, la falsificación) idénticos a los usados por Duchamp al modificar obras de arte ya existentes. Así miradas, las narraciones borgianas recuperan su original concepción como juguetes artísticos con voluntad de ser jugados fuera de campo (a lo que apunta la obra de arte actual, insolente con el corsé de los géneros y las artes). Apuntes de este cariz revelan caras nuevas en Cortázar (que rinde tributo a Duchamp en su escena final de Rayuela), de Manuel Puig (transformista narrador, en la línea de Rrose Sélavy, el alter ego duchampiano),  de Ricardo Piglia (experimentador de formas diversas del desvío), de César Aira (que hace lo propio con el ready made literario). Por último, este trabajo de prospección sirve para destacar en un artista plástico argentino, Guillermo Kuitca, esas mismas líneas de fuerza dentro de su obra pictórica.

 

Con un ritmo narrativo que revela no poca maestría, Graciela Speranza consigna los momentos que jalonan la vida creativa de cada uno de los autores mencionados, para pasar de una forma sutil a párrafos mucho más densos en los que describe procedimientos o ensaya las claves que explican cada una de las obras propuestas. El resultado acaba por cubrir un radio muy superior a lo que hacía suponer el título. Se trata, en fin, de una panorámica amplia y nada superficial del arte contemporáneo (puede leerse como una historia de las vanguardias y sus bases teóricas), que sitúa a los grandes innovadores argentinos en el lugar que les corresponde dentro de la línea evolutiva del arte conceptual.

 

FUERA DE CAMPO, de Graciela Speranza

 

Ed. Anagrama (col. Argumentos)

Barcelona, 2006

427 págs.

 Imagen

 

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